sábado, 30 de enero de 2010

SEGUNDO PLENARIO NACIONAL DE LA ORGANIZACIÓN

El 24 de octubre diversas organizaciones territoriales, culturales y sindicales llevamos adelante el II Plenario Nacional de CONVOCATORIA POR LA LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL en la Sede del Sindicato de Farmacia.- Aquí informamos las definiciones del Plenario.- CON LAS LUCHAS NACERA UN NUEVO SUJETO POLITICO La situación política de nuestros días La crisis del 2001 alumbró una Argentina socialmente fragmentada y excluyente. Del añorado estado de Bienestar Social, construido por el primer peronismo (1946-55) sólo quedaba el recuerdo. Quizás como memoria para un vastísimo movimiento popular de protesta y reivindicación social (piqueteros, asambleas, cortes, lucha sindical, fabricas recuperadas, mov. desocupados) que el gobierno, con políticas populistas, que apelan a lo nacional y popular, ha intentado neutralizar y funcionalizar. Es cierto que parcialmente lo logró pero sin conseguir desmontarlo totalmente. Las brasas calientes de la movilización popular con que se inició el milenio tienden a reavivarse hoy, a partir de una nueva situación. El gobierno K que tuvo éxitos importantes en su política de cooptaciones, control, disciplinamiento social, división de sectores importantes de los movilizados y contó con la complicidad de las direcciones sindicales CGT y gran parte de la CTA se encuentra en la imposibilidad de continuar con una política de arbitraje, negociación, de tibio bonapartismo. En sus dos presidencias no tocó la matriz neoliberal concentradora que goza de muy buena salud. Y la crisis mundial ingresada de lleno a nuestro país le impide continuar con su estructura política basada en la cooptación estatal y el clientelismo asistencialista, con una caja abultada que le permitía terciar y capitalizar en el conflicto social. Este modelo trastabilla hoy, debilitado, con numerosos socios y aliados que abandonan el barco. La contracción económica argentina como consecuencia de la crisis mundial, aniquila sectores productivos, concentra y enfrenta el capital contra el trabajo del que necesita extraer mayor plusvalía. Los sectores capitalistas necesitan crédito que el gobierno ya no les puede dar debido a la caída de los superávits fiscal y comercial. De ahí las negociaciones con el FMI. Y, por supuesto las condiciones del FMI que son recesión, congelamiento salarial, más flexibilización, lograr superávit para pagar la Deuda Externa. Al no poder mediar en el conflicto social y alinearse, ya sin disfraces populistas, al sector patronal, el gobierno acude a la criminalización de la lucha y protesta social como lo hizo en Terrabussi. En esta salida política, atada al FMI, y de salvatage capitalista, con medidas recesivas y de congelamiento salarial, coinciden tanto el gobierno como la oposición liberal. En realidad este es un plan de las centrales empresarias que están debatiendo a qué equipo de gobierno eligen para su implementación. Sí a los Kirchner ó a la oposición. Ambos están debilitados y la oposición no da garantías de seriedad y de unificación en una propuesta. Situación general del movimiento obrero: En el marco de la trasnacionalización de la economía y la crisis mundial del capitalismo, los trabajadores soportan la más despiadada ofensiva contra sus derechos y condiciones de vida. Por un lado empresas y gobiernos han desmantelado leyes que son conquistas históricas de los trabajadores (a través de sucesivas leyes de reforma y flexibilidad laboral), a fin de acabar con la relativa estabilidad laboral existente, la limitación de la jornada de trabajo, aguinaldo y vacaciones, vaciar de contenido los convenios colectivos, etc. Por otra parte, los nuevos convenios "flexibilizados" son impuestos a los trabajadores ingresantes por las multinacionales (por ejemplo en las plantas automotrices, los convenios de la General Motors, Toyota y Fiat, por citar algunos ejemplos). El mismo Estado que homologa estos convenios lesivos para los derechos de los trabajadores, subsidia con exenciones y otros beneficios impositivos a estas multinacionales. La mayor parte de los sindicatos nacionales “madres” han suscripto los nuevos convenios "flexibilizados" y se adaptarán a las condiciones más desfavorables para el sector del trabajo previstas por la "Reforma Laboral". En realidad, la precarización laboral conjuntamente con el aumento de la desocupación y subocupación, crean condiciones generales para la fragmentación y desmovilización de los trabajadores, dividiéndolos entre activos y pasivos, ocupados y desocupados, calificados y precarizados. Se pretende hacer creer que no sólo la desocupación, sino también la liquidación de los convenios y leyes que son conquistas históricas de los trabajadores, constituyen una exigencia del progreso tecnológico. La robotización, la informática, los nuevos controles de producción, tendrían como consecuencia inevitable la pérdida de puestos de trabajo, la precarización, el alargamiento de la jornada y su duración irregular sometida a las necesidades de la empresa. Oponerse a la flexibilización -con su secuela de despidos y suspensiones masivos- equivaldría a poner trabas al progreso tecnológico. Pero los empresarios sólo introducen las transformaciones o mejoras tecnológicas que sean más aptas para competir y aumentar sus ganancias. Y la actual ofensiva empresaria tiende a asegurar los dos objetivos permanentes del capital en la producción: la expropiación del saber de los trabajadores y el reforzamiento del control patronal sobre el proceso de trabajo y sus actores. Contrariamente a la posición adoptada por otras organizaciones de izquierda, que se empeñan en canalizar su política hacia el movimiento obrero a través de un “brazo sindical” propio; nos hemos propuesto aportar a la construcción de una organización propia de los trabajadores para la lucha por sus reivindicaciones económicas y políticas inmediatas, pero también para educarse como militantes politico-sindicales en la lucha de clases. Entendemos que una herramienta Político –sindical a nivel nacional contribuiría a reagrupar y potenciar la unidad de los sectores clasistas y en lucha para esta nueva etapa, con el objetivo de disputa política e ideológica contra las burocracias y de proyección política autónoma de la clase. La mayoría de los trabajadores continúan luchando en el marco de sus propias organizaciones sindicales, aún cuando las mismas estén inficionadas de burocratismo; y la transformación de estos sindicatos en verdaderas organizaciones de clase no es un proceso lineal que dependa de la lucidez y la voluntad de unos cuantos dirigentes esclarecidos. El empeoramiento de las condiciones de trabajo, las agotadoras jornadas, el desconocimiento de los convenios, la negación de los derechos más elementales de los trabajadores son moneda corriente en la Argentina de hoy. Es cierto que la burocracia sindical que luchaba y negociaba en los marcos del sistema, se ha transformado en una burocracia gerencial que ni siquiera negocia, sino que entrega conquistas y convenios. Es cierto también que el desprestigio de los burócratas ante las masas, se traduce en la desindicalización y la recaída en el individualismo. Pero el sindicato continúa siendo la organización de masas más importante de los trabajadores. Hoy en la Argentina, las grandes patronales arrecian en su ofensiva contra los sindicatos, llegando a imponer como condición la no afiliación para ingresar a la empresa o para continuar trabajando, intentando a la vez sustituir a las obras sociales sindicales por mutuales organizadas por las patronales (caso de “La Serenísima” en General Rodríguez, las aceiteras en el Cordón Industrial del Gran Rosario, etc.). Las Fábricas tomadas: Hay un fenómeno importante que protagoniza un sector cada vez más numeroso de trabajadores, que es el de las ocupaciones de fabricas y otros lugares de trabajo, generalmente en quiebra o abandonados por sus propietarios. Esta situación requiere un análisis objetivo por parte de los revolucionarios y una táctica correcta para orientar y coordinar estas experiencias, que son expresiones concretas del control obrero o control de clase. Si no existe un papel activo de los revolucionarios en estas experiencias, si los trabajadores que han ocupado estas empresas obligados por una necesidad de supervivencia no avanzan hacia la idea de que es posible una empresa, una economía y una sociedad que puedan funcionar sin patrones, que es posible que los trabajadores dirijan las empresas y el Estado; pueden degenerar en formas de cooperativismo patronal que signifiquen un retroceso aun mayor de los trabajadores, con jornadas aun más agotadoras de trabajo y al servicio de los intereses de los propietarios. En muchas ocasiones, las cooperativas de trabajo han sido un instrumento de la burguesía para resolver sus crisis y lograr que los trabajadores –ilusionados con la idea de ser “empresarios”- se sometan a agotadoras jornadas y a menores ingresos para pagar las deudas de la patronal. En esta variante ha entrado el Estado Nacional, Provincial y Municipal a través de las “cooperativas” anunciadas por el gobierno K sobre el plan de inclusión con empleo, donde cada intendente es el patrón que pone un capataz-puntero para cuadrillas de trabajo municipal con contratación tercerizada y sin estabilidad laboral. Los trabajadores que han tomado la decisión de ocupar y poner en funcionamiento fábricas, clínicas, supermercados y otros lugares de trabajo, solo han dado un primer paso que cuestiona el poder de organización de las patronales. Son los trabajadores quienes deben elegir la forma que mejor se adapte a sus necesidades y que les permita cumplir sus objetivos: la continuidad de la producción, la posibilidad de comercializar los productos, la conformación de una red de empresas bajo control obrero. Lo fundamental es el desarrollo del contenido en todas las experiencias, que es el control obrero o control de clase en la producción, comprendiendo la importancia política que cada hecho tiene no solo para quienes participan del mismo, sino para el conjunto de las y los trabajadores. Pero estas experiencias serán mucho mas valiosas para el desarrollo de la conciencia política de clase si la esencia del fenómeno, su contenido concreto: el control obrero o de clase, comienza a expresarse en las fabricas en donde rige el poder patronal, estructurando -en el proceso de lucha por las reivindicaciones- las bases del control obrero con instrumentos organizativos aptos para llevarlo al terreno de la práctica (comisiones internas u otros instrumentos a crearse). El control obrero debe construirse desde la lucha en torno a cada puesto de trabajo -lo que implica la no aceptación de los despidos y la lucha por la reducción de la jornada de trabajo sin reducción salarial-, y de allí a la organización general del trabajo en la empresa y en la sociedad El Reciclaje Progresista Diversos sectores políticos, gremiales y territoriales, que integraron el gobierno, hacen hoy rancho aparte, planteando que las banderas “progresistas”, “nacionales y populares” ya no son sostenidas por el Kirchnerismo. Y se proponen ser ahora ellos los continuadores de las mismas. Atenazados a lo institucional, absorbidos por lo electoral, con un progresismo de soluciones epidérmicas, redistribucionistas y asistenciales, sin tocar el problema de fondo de las relaciones de propiedad y la necesidad histórica de expropiar a una burguesía extranjera y argentina, de capitalismo declinante, reciclan la cultura “de lo posible”, ejemplo de esto es la gestión de gobierno de Binner en la provincia de Santa Fé. La propuesta de Proyecto Sur, que es la más avanzada, es una construcción basada en la persona del cineasta quien le pone una impronta personalista y electoralista. Seduce a sectores medios y jóvenes. Las propuestas de “centro-izquierda”, ante la falta de una alternativa revolucionaria, pueden en un momento crecer pero rápidamente se agotan y caen, creando desconcierto y desánimo en sus seguidores. Lo de la Meijide , el Chacho Álvarez y el Frepaso son un ejemplo. Manteniendo independencia respecto a estos reagrupamientos organizativo-electorales, debemos en todo momento tratar de articular con las bases en los frentes de masas, actividad antirrepresiva, gremial, atrayéndolos a posiciones revolucionarias, a las concepciones del marxismo latinoamericano, inspirarles confianza en que la revolución es posible. No antagonizar con ellos pese a que expresemos la inconsecuencia de sus direcciones y el carácter reformista de sus proyectos. Nuestra relación debe ser con las bases de la CTA , con corrientes de izquierda de esta misma Central, con militantes y organizaciones de Derechos Humanos, con corrientes del nacionalismo popular que desean cambios de fondo pero que no vislumbran una alternativa. Trabajando en cada frente sobre temáticas concretas. La ausencia y necesidad de una Alternativa de Poder Pese a la profundidad de la crisis del 2001, a la gigantesca movilización de masas y a la evidente crisis del sistema institucional y de la estructura de Partidos políticos y en primer lugar del Peronismo no hemos podido construir desde los intereses de los trabajadores y del movimiento popular una alternativa de poder que contemple cambios de fondo en la estructura económico y social argentina (propiedad pública de la tierra, de la gran industria, de los recursos naturales, del crédito, del comercio exterior). La crisis del bipartidismo radical –peronista fue capitalizado por sectores de derecha ó centro izquierda en todo el país, como el juecismo en Córdoba ó el socialismo en Santa Fé. No hemos podido articular los distintos movimientos sociales y políticos en una síntesis que se proyectara como propuesta a la sociedad y que construyera poder popular, desde lo extrainstitucional, en los diversos ámbitos de la organización política, sindical, territorial, universidad, juventud, ambiente, género, comunicación, cultura. Y que subordinado a esa estrategia de construcción de poder popular y en función de esa construcción tuviera expresiones súper-estructurales en lo electoral. Debemos esforzarnos para que las luchas, aspiraciones y sacrificios de miles y miles de argentin@s se conviertan en Sujeto Político, que unificado aspire al poder, para construir una Argentina justa e igualitaria. Diversos sectores de izquierda, debido en parte a que no fueron el centro de la represión de la última dictadura Militar, pudieron mantener estructuras mínimas de organización y cuadros. Pero su pertinaz autorreferenciación y soberbia (la verdad, lo correcto comienza y termina en su propio seno, en su propia línea, como patrimonio exclusivo de cada partido) hacen dificultoso lograr avances de unidad. Tienen verdaderas dificultades para construir organismos políticos y sociales amplios, y su política es instrumentar partidariamente todas las expresiones del movimiento social. Su presencia es fuertemente ideologista. De allí su fracaso en construir una expresión política de masas como alternativa real de poder. Podemos trabajar con ellos en los frentes de masas, tratando de articular espacios amplios, alianzas sindicales y estudiantiles, acciones conjuntas en lo territorial y antirrepresivo; y que en base a propuestas concretas atraigan a compañeros y compañeras de diversas identidades políticas afines, que ven la necesidad de organizarse y luchar por sus reivindicaciones con voluntad de construir el sujeto político revolucionario. De la experiencia piquetera y asamblearia que se desarrolló intensamente desde el 2001 surgieron organizaciones que plantearon construir exclusivamente en lo social, enfatizando en la democracia de base, buscando formas de desburocratizar todo movimiento con un funcionamiento exclusivamente asambleario. Promovieron emprendimientos productivos autogestionarios, huertas comunitarias, el trueque. Todo esto es muy positivo en la medida en que desarrolla prácticas y paradigmas solidarios, dándole más importancia al valor de uso de las cosas y no al valor de cambio, lo que desarrolla conciencia anticapitalista. Pero algunos de estos sectores incorporaron las ideas autonomistas de Toni Negri y Holoway con el libro de este último ”Cambiar el mundo sin tomar el Poder”. Y esto los llevó a descartar toda construcción de organización política y articulación política, de organización revolucionaria. Su concepción de unidad se uniteraliza en la agregación horizontal social, debilitando la búsqueda de síntesis política y organizativa, de poder alternativo en disputa y confrontación con el estado capitalista, a veces violenta, cuando la disputa es en sectores centrales de la economía, de las instituciones, de la cultura, del sistema. Con estos compañeros podemos buscar espacios de trabajo conjunto en lo territorial, cultural, antirrepresivo e ir mostrando el carácter globalizador, represivo omnipresente en todos los espacios sociales del estado capitalista, que hace imposible construir "aldeas", "comunas" socialistas. Que no nos queda otro camino que enfrentarnos al Estado, sus leyes e instituciones y que debemos diseñar lo alternativo y construir las herramientas del Poder Popular.Y que para ello es imprescindible la construcción de organización revolucionaria. Nuestra propuesta: Nuestro movimiento, desde su misma constitución, ha planteado que es la clase trabajadora el sector hegemónico del Sujeto político transformador, en alianza con los pueblos originarios, campesinos sin tierra y campesinos pobres. Debemos asumir desde este bloque social las luchas por la diversidad sexual, étnica, ambientalistas, por el acceso libre al conocimiento, equidad de género, jóvenes, estudiantes, etc., que en las luchas por sus reivindicaciones hoy se enfrentan al sistema. Asistimos en América Latina a una verdadera explosión de nuestros pueblos que buscan su autoafirmación en la resistencia al avance imperialista y a la opresión capitalista, y que nos encontraremos en los caminos de la unidad y la propuesta socialista. Porque si seguimos en la fragmentación y en el mero rechazo resistente, la totalidad, la estrategia y el Poder, seguirá estando en manos de la burguesía. Las Tareas de Unidad. La construcción Frentista: En la actual situación las fuerzas políticas que coincidimos en construir una alternativa estratégica de liberación nacional y social, socialista, desde la construcción del Poder Popular, independiente de cualquier variante burguesa, reivindicadora de los contenidos ideológicos guevaristas y de sus tradiciones de lucha en América Latina, y que además hemos realizado prácticas comunes en frentes de masas, coincidiendo en las propuestas y metodologías, debemos constituirnos en Mesas Regionales que se aboquen al análisis de las situaciones locales y planifiquen, coordinando y articulando las tareas de construcción del Poder Popular, previendo las importantes luchas que se avecinan. Así, potenciaremos las ocupaciones de tierras, de fábricas, la resistencia a los tarifazos, la movilización por los aumentos salariales, la construcción de agrupaciones clasistas en el movimiento obrero, defenderemos a nuestros jóvenes y luchadores de la represión policial y de fuerzas de seguridad, haremos fuerte nuestro reclamo por un ambiente sano y por los derechos de las minorías y la aceptación y valoración de la diversidad. Tendremos que darnos planes para construir una red comunicacional afín a nuestro proyecto, impulsar el desarrollo de movimientos culturales, de artistas, escritores extendiendo nuestra presencia a todo el país. Estas Mesas planificarán también la expresión pública y masiva de un proyecto de país con relaciones sociales y económicas cuyos ejes sean el valor fundamental del trabajo y el trabajador, el protagonismo popular, la propiedad social y la construcción de Poder Popular. Aprovecharemos las instancias electorales para ser denunciadores de la farsa representativa parlamentaria y la necesidad de otra forma de representación y de gobierno de trabajador@s.Y esto nos permitirá vincularnos a amplios sectores. Con la crítica al Parlamentarismo y a la institucionalidad burguesa, en el cuestionamiento al sitema capitalista y en un programa que plantee la viabilidad de resolver los problemas de todos los argentin@s y que esto es posible con un gobierno de los trabajadores y el Pueblo. Nuestra táctica electoral debe ser coherente con nuestra construcción estratégica. No seremos "socios", ni iremos atrás de cualquier variante electoral burguesa ó de centro izquierda ó "progresista". Pretendemos que lo electoral nos sirva para difundir un proyecto de profundización democrática, de organización popular participativa en las decisiones de gobierno, de soberanía nacional en la decisión sobre el patrimonio y recursos de nuestro país. Con estas bases encararemos lo electoral procurando ligarnos a miles de argentin@s que hoy piensan esto mismo y a los que llamaremos a organizarse. Con todas estas actividades daremos nacimiento a un vasto movimiento social y político unificado, de desarrollo nacional, con un funcionamiento democrático que aportará a la construcción del Frente de Liberación Nacional y Social. Nuestros compañeros deben ser incansables trabajadores en la constitución de un bloque social unitario con un programa de cambios profundos para nuestro país y debemos luchar incansablemente para defender y mejorar los niveles de vida y los derechos actuales de nuestro pueblo. No sólo proyectar un mejor mundo futuro sino estar en el presente de las luchas y los requerimientos del momento. Trabajo, vivienda, salud, educación etc. Para que así el Pueblo y sus trabajadores se constituyan en Sujeto Político. La fuerza de la historia: No arrancamos de cero, porque tenemos una riquísima experiencia inconclusa: en las luchas libertarias de principios del siglo XX, en el 17 de Octubre y en todas las luchas clasistas y combativas que siguieron al Cordobazo. Con esta historia y las actuales luchas surgirá en Argentina un Sujeto Político Revolucionario. Para esto nuestros militantes deben caracterizarse por el profundo respeto que debemos tener por nuestro pueblo y su historia y por las compañeras y los compañeros del campo popular que militan en diversas organizaciones sociales y políticas. Acercarnos con la convicción de que de todos ellos aprendemos. Que la unidad debe servir para sumar, sintetizar, superarnos. Romper con la cultura de algunas izquierdas tan nefasta de la fragmentación, del discusionismo estéril, del patrimonio propio y exclusivo de la verdad. Construir la cultura del respeto y la fraternidad con la y el compañero que si pertenece al campo popular estamos en el mismo camino y si es una revolucionaria o revolucionario es nuestro hermano. La nueva situación mundial y las políticas implementadas por las burguesías locales para descargar las crisis sobre los trabajadores y el pueblo, darán lugar a importantes movilizaciones populares que nos permitirán, rectificando errores y acumulando experiencia, capitalizar en saldos políticos y de organización, para construir una alternativa real de poder. Queremos construir una Nación Argentina y Latinoamericana de los hasta ahora oprimidos, discriminados, explotados. Reivindicamos todas esas luchas y hacemos un culto de cada uno de nuestros mártires. Tendremos presente cada triunfo y también cada derrota. Para hacernos maduros y fuertes con el largo camino recorrido: Desde aquel comunismo incaico que quiso borrar el genocidio colonial, las luchas bravas de nuestra Primera Independencia, la resistencia del indígena y del gaucho, las derrotas en Paraguay y el genocidio de Roca y los terratenientes contra nuestras hermanas y hermanos originarios, la lucha libertaria de anarquistas, sindicalistas, socialistas y comunistas, el Grito de Alcorta y la Reforma Universitaria. Las conquistas sociales logradas por la lucha incansable de los trabajadores en el primer gobierno peronista. La resistencia peronista. El Cordobazo y las mil fogatas insurreccionales a lo largo del país en donde nuestro pueblo demostró a las dictaduras militares que tiene dignidad y entereza y que está dispuesto a constituirse en pueblo en armas. Y los compañeros y compañeras de Trelew, que nos enseñan a estar dispuestos a dar la sangre y la vida por la libertad y la justicia. Y la larga noche que empezó en el 76, donde unieron sus vidas y sus muertes nuestros 30.000 que, en la diversidad de sus pertenencias sociales y políticas, construyeron el templo más sagrado del ideal, de la mujer y el hombre nuevos, del No definitivo al Dios Mercado. Al presente, sumamos luchas y sumamos mártires, entre los que se cuentan también miles de víctimas del actual genocidio social. Esta historia nos da fuerza y combatividad. Nos genera bronca y lágrimas. Eje y centro en nuestras vidas. Nos hace militantes. Nos convence que triunfaremos. Agrupación Martín Fierro-Agrupación Agustín Tosco, Córdoba - Democracia Popular, Rosario - Agrupación Político Sindical “Tolo Arce”, ATE-SENASA – Agrupación Político Sindical “8 de Marzo”, ATE-Trabajadores de la UBA – ATE Biblioteca Popular “Fernando Jara” – Cipoletti – Emergentes – Mar del Plata – Cdor. “ Un nuevo Despertar “ – Alte. Brown- Bs. As.- Ctro. Comunitario “Amistad” – La Matanza – CONVOCATORIA por la LIBERACION NACIONAL y SOCIAL Buenos Aires, Sindicato de Farmacia, 24 de octubre de 2009

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