
En nuestro país los múltiples ataques de los que somos victimas las mujeres nos colocan frente al desafío de poner en pie una gran movilización en esta fecha recogiendo la experiencia de organización y de lucha que hemos construido año tras año en cada una de las peleas que hemos dado por nuestros derechos.(...)
El sistema capitalista patriarcal fue construido y se sostiene en
base al sometimiento y la violencia. NOSOTRAS NOS DEFENDEMOS, Y VAMOS POR MAS
VIDA. Porque la violencia mata. La violencia viola. La violencia insulta. La
violencia niega nuestros derechos, los derechos de las mujeres trabajadoras del
Pueblo. Por esto es necesario continuar el debate, empezarlo en algunos casos,
juntas, mezcladas, estudiantes, trabajadoras, adolescentes, niñas, mujeres en
situación de prostitución, madres, hermanas, lesbianas, todas. Todas
recuperando la conciencia de clase. A la clase que pertenecemos, de las y los
oprimidos.
Poner en el centro de este día las distintas violencias que sufrimos cotidianamente es un acto político que desmitifica el supuesto aislamiento de los casos de violencia; y comenzar a unificarnos en la lucha por la conquista de nuestros derechos colectivos, no solo individuales como el sistema quiere.
Por eso decimos: ¡no son episodios! Es un problema de organizarnos colectivamente, políticamente, sindicalmente, para contar con herramientas antirrepresivas, que hagan visible, sin confusión alguna liberal, la doble opresión a la que estamos sometidas, como MUJERES TRABAJADORAS DEL PUEBLO.
Poner en el centro de este día las distintas violencias que sufrimos cotidianamente es un acto político que desmitifica el supuesto aislamiento de los casos de violencia; y comenzar a unificarnos en la lucha por la conquista de nuestros derechos colectivos, no solo individuales como el sistema quiere.
Por eso decimos: ¡no son episodios! Es un problema de organizarnos colectivamente, políticamente, sindicalmente, para contar con herramientas antirrepresivas, que hagan visible, sin confusión alguna liberal, la doble opresión a la que estamos sometidas, como MUJERES TRABAJADORAS DEL PUEBLO.
La violencia familiar, los femicidios, los abusos y las
violaciones, la prostitución, las redes de trata para el negocio de la
esclavitud sexual y laboral, las muertes por abortos clandestinos, los fallos
judiciales condescendientes con violadores y abusadores, la no entrega de
anticonceptivos en el sistema de salud, los salarios de miseria, el trabajo
precario, la desocupación, la pobreza, son algunas de las formas que asume la
violencia que este sistema capitalista patriarcal y sus representantes desatan
sobre las mujeres pobres, trabajadoras ocupadas y desocupadas.(...)
Las dos terceras partes de la jornada mundial del trabajo la
realizamos las mujeres y recibimos el 10% de las remuneraciones mundiales,
siendo propietarias solo del 1% de la propiedad, y somos el 80% de las personas
más pobres del mundo. En la Argentina el 54% de las trabajadoras estamos
precarizadas.(...)
Nosotras creemos que estas “contradicciones” se dan en el marco
terriblemente funcional de una sociedad capitalista – patriarcal que necesita
de la dominación de los cuerpos, las mentes y la vida sobre todo de las
mujeres.(...) Para que a través de nosotras mismas reproduzcan el poder
dominante sometedor.
